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La creatividad empieza al revés

05 Dic — 2018

Si empezamos hablando de neurociencia cognitiva, algunos de vosotros pesaréis que es solo ciencia, pero la realidad es que esta rama científica también se alimenta de materias tan poco sometidas al método científico como la lingüística o la filosofía. Y es que cuando hablamos de investigación, no todo tiene que estar sometido a este juicio, aunque sea necesario validarlo con posterioridad. Su origen no podemos considerarlo como algo exacto, aunque su resultado sí tiene credibilidad para serlo.

La creatividad es una ciencia… al revés

La creatividad tiene la diferencia de ser percibida desde su origen hasta el final como algo experimental. Y es aquí donde intervienen las dudas, la incertidumbre y donde vienen las barreras para la experimentación. Solemos pensar que como no hay nada radicalmente objetivo detrás de su proceso, no tiene validez ni rigor. Y en este pequeño matiz es donde está el error de percepción. Los procesos creativos eficaces, son los que precisanente empiezan al revés del método científico. No empiezan desde la experimentación y acaban en certeza. Empiezan en certeza y a partir de ahí se juega con la experimentación llevándonos a resultados realmente originales y sorprendentes.

Una de las partes más difíciles del proceso creativo es encontrar esa certeza, ese insight al que queremos dar brillo y originalidad. Ese pequeño revolver que va a disparar toda nuestra artillería neuronal creando un universo de posibilidades. Si validamos esto, ya tenemos medio camino ganado y el resto del terreno que tenemos que andar es el que tiene que expresar de una manera diferente y única nuestro tesoro encontrado.

Encontrar su camino

Es cierto que existen personas muy creativamente entrenadas que encuentran su tesoro en el camino de la experimentación. Son los creativos intuitivos, esos Picassos a los que la inspiración les llega trabajando. Eso sucede y seguirá sucediendo. Y es un proceso tan válido como el anterior. El resto de las personas quizás necesitan más confianza, más certeza, algo que les asegure que están en el buen camino. No es ni mejor, ni peor, lo importante es que cada uno encuentre ese camino creativo, ese en el que se siente cómodo conduciendo y que le permita arrancar y salir disparado sin freno hasta encontrar esa idea que es la suya y con la que se siente feliz.

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